‘Babel’ del telefono móvil impone desafío a creador de software

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Noticias // jul 27 2009

ComperanTimeYavox, que desarrolla software para móviles, tiene una base de datos con 2 mil combinaciones posibles de sistemas operativos, aparatos y pantallas para dar abasto de la multiplicidad de modelos y de la falta de estandarización característica de ese sector.

El extenso nombre de la empresa, expone un retrato de esa “babel”: es la yuxtaposición de la marca de compañías que unieron fuerzas y conocimiento para abarcar, de forma más completa, todas las vertientes de ese mercado.

Diferentemente de lo que ocurre en el mundo de las computadoras personales, la telefonía móvil no tiene una compañía dominante como ocurre con Microsoft y su sistema operativo Windows. Tampoco hay estandarización para plataformas de programación, formatos y tamaño de los aparatos. Esto genera una situación completamente peculiar para las empresas interesadas en desenvolver aplicaciones para teléfonos móviles: ellas necesitan invertir más tiempo y dinero para producir versiones distintas de un mismo software.

Siempre ha sido así. Pero ahora, a la medida en que los móviles se vuelven más complejos y ganan importancia para el acceso a internet, la cuestión comienza a preocupar también a operadoras de telefonía y a fabricantes de aparatos.

El principal ejecutivo de Telefónica en Latinoamérica, José María Alvarez-Pallete, ha afirmado en una entrevista reciente a Valor que la industria tendrá que enfrentar ese problema en algún momento. Para Michael O’Hara, director de marketing de GSM Association (GSMA) – asociación que reúne compañías de telefonía móvil – la cuestión también es relevante. “Estamos creando islas de aplicaciones”, alertó, durante un evento sobre telecomunicaciones realizado en Suecia.

Las bases de esas “islas” son los diversos sistemas operativos que ruedan en los aparatos más sofisticados: Symbian, de la empresa homónima perteneciente a Nokia; RIM OS, de la fabricante del BlackBerry; Windows Mobile, de Microsoft; Android, de Google; Mac OS, de Apple, entre otros. A los desarrolladores les cabe optar por uno de esos caminos o pagar el precio de habitar el archipiélago entero.

Quien crea contenido sin pretensiones comerciales – un juego para compartir con los amigos, por ejemplo – muchas veces elige tan sólo la plataforma compatible con su aparato. Pero las empresas que actúan en la creación de aplicaciones tienden a abrazar sistemas distintos como forma de ampliar sus posibilidades de negocios.

Toda vez que un consumidor solicita una aplicación desarrollada por ComperanTime, la base de datos de la empresa es accionada. Un sistema accede a la información e indica qué versión del programa es la más adecuada para funcionar en el aparato de aquella persona. “Una aplicación sencilla suele tener cinco o seis variaciones. Si es más pesada, el número aumenta”, dice Fabrício Bloisi, ejecutivo-jefe de la empresa.

Para lograr alcanzar a todos los ángulos del mercado, la brasileña Compera dio comienzo a un proceso de consolidación hace dos años: adquirió nTime, Yavox, y por último, Movile. De ahí viene el nombre de la empresa, que en septiembre se sustituirá por una nueva marca.

Spring Wireless, otra compañía nacional, también armó un sistema para evitar el trabajo redoblado. “Hemos buscado incluir esa diversidad a partir de un menú de herramientas que traducen el software para diferentes lenguajes”, afirma el presidente de la empresa, Marcelo Condé. “Esto aumenta el público potencial.” Con el objetivo de atraer a adeptos para sus plataformas, los grandes fabricantes de teléfonos móviles mantienen fórums en los que comparten información sobre los sistemas que utilizan y ofrecen los llamados kits de desarrollo de software a los interesados.

Además, esas compañías han apostado a la apertura de tiendas de aplicaciones que reúnen los desarrolladores y sirven como centro de compras para los usuarios.

Mayor fabricante mundial de móviles, Nokia tiene 5 millones de desarrolladores registrados en su fórum. Cerca de un 90% de ellos son usuarios interesados en crear aplicaciones hogareñas. Los demás 10% actúan en forma profesional. La compañía finlandesa mantiene un equipo para gestionar el relacionamiento con los más importantes. App Store, de Apple, tiene 100 mil desarrolladores en todo el mundo. RIM cuenta con 120 mil creadores de aplicaciones para su móvil BlackBerry. Por detrás de esos números, están miles de empresas de software – por lo general pequeñas – interesadas en embarcarse en viaje compartido en la expansión que la telefonía móvil debe tener en los próximos años. Móviles cada vez más parecidos a las PCs, redes móviles capaces de transmitir datos en alta velocidad y nuevos hábitos de consumo comienzan a generar demanda por aplicaciones diversas para los aparatos – desde juegos hasta herramientas de trabajo y para automación de la fuerza de ventas.

No hay datos oficiales sobre el mercado en Brasil. Condé, de Spring Wireless, estima en aproximadamente US$ 450 millones el ingreso movilizado en el segmento de aplicaciones móviles.

La empresa de investigación YankeeGroup proyecta en US$ 3,6 mil millones el ingreso que deben tenerlas operadoras brasileñas este año, con sus servicios de transmisión de datos. Ahí se incluyen la venta de paquetes, el ingreso con el tráfico y el consumo de aplicaciones. La cifra debe alzarse a US$ 6,3 mil millones en 2013, dice el analista Júlio Püschel, de Yankee. “El mercado de movilidad será más grande que el de internet fija en la próxima década”, comenta Bloisi, de Compera.

Hay quien evalúe que el mercado va a desarrollarse más rápidamente después que haya algún tipo de estandarización en el lenguaje utilizado por los fabricantes de aparatos.

Sin embargo, lo que ha ocurrido es una disputa fuerte entre las compañías para promover sus sistemas operativos, con el propósito de ganar fracciones mayores del mercado.

Nokia planea abrir en los próximos meses el código del sistema Symbian, desarrollado por una empresa que controla. “Esto estimulará la creación de más aplicaciones, ya sean sencillas o complejas”, afirma Newton Pontes, director de desarrollo de negocios de Nokia. El año pasado, Google lanzó el Android también como software abierto y ya conquistó adeptos como HTC y Motorola.

periódico Valor Econômico – 27/07/09

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